Cuando se habla de estrabismo, la mayoría piensa automáticamente en niños con un ojo desviado desde pequeños. Pero la realidad es que esta condición —donde los ojos no están alineados y «miran» en direcciones distintas— también puede aparecer o hacerse notoria en la edad adulta, y muchas personas no saben que, incluso en esta etapa de la vida, tiene solución.
El estrabismo en adultos puede tener distintos orígenes: un estrabismo de la infancia que nunca se corrigió del todo y se volvió más evidente con los años, una lesión o enfermedad que afecta los músculos o nervios oculares —como diabetes, problemas de tiroides o alteraciones neurológicas—, o incluso un trauma físico reciente. A diferencia de los niños, en adultos el cerebro ya no se «adapta» fácilmente a la desalineación, por lo que es común que aparezca visión doble (diplopía) además del cambio estético visible.
Señales que ameritan una valoración especializada sin demora:
Un ojo que se desvía hacia adentro, afuera, arriba o abajo de forma perceptible para otros
Visión doble que aparece de un día para otro, sin explicación clara
Fatiga visual constante o dolor de cabeza frecuente al enfocar objetos cercanos o lejanos
Necesidad de girar la cabeza o inclinarla para ver bien con ambos ojos a la vez
La buena noticia es que el estrabismo en adultos sí tiene tratamiento, que puede ir desde el uso de lentes especiales y ejercicios de rehabilitación visual, hasta cirugía de los músculos oculares, dependiendo de la causa específica y del grado de desalineación presente en cada caso particular.
Si notas que algo cambió en la alineación de tus ojos, o empezaste a ver doble sin razón evidente, no lo dejes pasar por vergüenza o costumbre. En Armonía Visual Integral contamos con especialistas en estrabismo que pueden valorar tu caso a fondo y definir la mejor opción de tratamiento disponible. Agenda tu cita.